Ayotzinapa, a cuatro años de los 43 estudiantes desaparecidos

En la noche del 26 de septiembre de 2014, estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos, de Ayotzinapa, fueron atacados en la ciudad de Iguala, Guerrero, por la policía local en colusión con organizaciones delictivas. Numerosas otras ramas del aparato de seguridad mexicano participaron o presenciaron los eventos, incluyendo la policía estatal, la federal y el ejército. Seis personas fueron asesinadas, 40 más fueron heridos y 43 estudiantes fueron desaparecidos. Se desconoce el paradero de los jóvenes, y su estatus de “desaparecido” persiste hasta el día de hoy. En lugar de intentar resolver este crimen histórico, el estado mexicano ha fallado a las víctimas, y al resto de la sociedad mexicana, al construir una narrativa fraudulenta e inconsistente de los eventos de esa noche.

Luego de recibir la invitación de Amnistía Internacional, el realizador mexicano, Hari Sama, decidió explorar el tema de la ausencia mediante la historia de Cutberto Ortíz Ramos, uno de los normalistas desaparecidos, en su cortometraje Ya nadie toca el trombón. El filme es un intento por reconstruir la esencia de una persona ausente a partir de las anécdotas, los recuerdos y los testimonios de familiares y amigos de Cutberto, un joven que solía tocar el instrumento metálico de viento en la banda de su pueblo local, San Juan de las Flores.

Fuente: enfilme.com

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